30 ene. 2011

El Menemismo Kirchnerista de Duhalde




FRENTE A LAS ELECCIONES NACIONALES que el país enfrentará en unos meses, cuando el gobierno culmine de armar el calendario electoral a su conveniencia, se perfilan dos vertientes del "neoperonismo", ese movimiento surgido después que murió Perón.

El "neoperonismo" no tiene obreros a los que dirigirse, ya que esta especie se extinguió cuando los capitalistas tercerizaron el laburo en china. Los cascos de constructor ahora son reemplazados por gorritas de visera, el overoll deja su lugar a un buzo de nike, el vermuth de las siete desaparece ante la irrupción de la jarra loca, y la frase "alpargatas si, libros no" pierde su sentido: ya nadie sabe lo que carajo era una alpargata, ahora la frase debería decir "Unas Reebok truchas de la salada sí, libros no"

Esto obliga a los "neoperonistas" a recortar bastante el legado de su líder. Toda frase que se refiera a los obreros, no se puede usar. Tampoco el recuerdo de las leyes laborales vigentes en el 52, que fueron destruídas acá por los dirigentes sindicales peronistas en los 90s, bajo el gobierno peronista de Menem.

Ahora, con el gobierno peronista de Kirchner, el peronismo de Menem y el peronismo de Duhalde, resultan claramente diferenciados en todos sus matices. Mientras que los primeros son peronistas, los demás son peronistas, y por último tenemos al grupo de los peronistas que buscan peronizar el peronismo de Perón.

Los peronistas sin embargo se enfrentan con los peronistas dentro del Peronismo que buscan aliarse con los peronistas para inclinar la balanza definitivamente hacia un Peronismo Peronista.

Mientras tanto, en Gran Hermano, qué onda el hermafrodita? Tiene pito o concha? no entendí esa parte.

Para Pensar.

23 ene. 2011

El oscuro destino de nuestro país.

A nueve meses de las elecciones, ningún candidato de la "oposición" ha logrado mover mínimamente el amperímetro del electorado negro cabeza, un sector estratégico de masa de votantes sin dientes que resultan clave a la hora de ganar una elección o de conseguir falopa "mínimamente" correcta.

El negrocabezismo siempre ha respondido históricamente al peronismo, en cualquiera de sus variantes: desde Scioli, Macri, De Narvaez hasta Rico, Duhalde, e inclusive, estos rompebolas de los Kirchner. Pero sin embargo, a pesar de haber desfilado como si fueran unas modelos de 16 años de Caraza con la mallita bien encajadita entre los "papitos" por la pasarela de los medios de comunicación privados tratando de seducir a ese electorado indiferente como si fuera un productor de Pasión de Sábado buscando bailarinas que muevan el orto con la cumbia villera, a pesar de eso, ninguno ha logrado conmover a este sector.

Esto resulta "preocupante" para aquellos que ven en el inevitable triunfo de Cristina Fernández Viuda de Kirchner un futuro indeseable, poblado de signos negativos. Ni qué hablar de aquellos que temen que el trajecito negro termine imponiéndose para sus partidarias.
No nos parece mal el negro, siempre y cuando sea un vestidito Chanel y lo use una francesita. Sin embargo, la posibilidad que se popularice "the black look" corre el riesgo de extenderse entre los sectores populares.

Tendríamos así el peor de los países, una Argentina donde el estilo Emo prevalecería sobre la alegre "cumbia" de nuestros morochos nacionales, que cambiarían los colores de Boquita y la música de Grupo Néctar por las ropas oscuras de los pendejos deprimidos porque son feos y My Chemical Romance.

El peor de los países: negros de negro.